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lunes, 10 de noviembre de 2008

Aconsejándome...


Cuando me siento así (como hoy).. desconsolado y tonto... me gustaría dejar de ser yo... desdoblarme... dividirme... para verme por fuera, para hablar conmigo y calmarme... para conversar conmigo y darme la solución, y es que cuando los problemas son ajenos todo se ve tan fácil y uno puede ayudar y uno puede aconsejar... pero cuando los problemas son de uno me encantaría ser otro uno para decirme exactamente lo mismo que me diría a mí si no fuero yo... si fuera otro.. para ayudarme como me ayudaría a mí si no fuera yo el que necesita ayuda.... y luego ser otra vez uno osea yo... pero no es posible... no me sale... por suerte hay otros unos que lo ayudan a uno es decir a mí... sin dejar de ser yo .

lunes, 31 de diciembre de 2007

Primero que nada

Contigo es cuestión de decir las cosas y ya. Sin tapujos. Con la seguridad de que no vas a tergiversar y sin adornos. Sin decir espero que comprendas, que es difícil para mí pasar por esto. Tú lo sabes de antemano, no porque pienses igual realmente, sino más bien porque me entiendes, porque guardas conmigo cierta paridad, tienes la clave que me descifra. Eres maravillosa, hábil en eso de adivinar mis frases y completarme, y es un alivio decirlo todo sin temores sin tener que disimular u ocultar ciertas partes, por más ocultas que se las tenga las conoces o te las imaginas y no hace falta tampoco que hagas alarde de eso porque a nadie más que a ambos nos importa y a mí sinceramente ya me tienes lo suficientemente impresionado como para que eso cambie la concepción que tengo de ti y más bien tú pareces callarte ciertos detalles y sabes que a mí tampoco me interesa entregar u obtener una fotografía completa de la situación, con el bosquejo es más que suficiente, suficiente para confiarte todo lo que ya sabes implícitamente, y todo lo que me has dicho tácitamente también queda aquí conmigo osea a fin de cuentas contigo. Hablamos entonces casi sin decir nada pero con la plena convicción de que ambos ya sabemos.