viernes, 11 de septiembre de 2009

Recuerdo Reloco: Atropellado

El día amanecía. Como niño que vivía lejos de su escuela uno despertaba en esos momentos en que el día más que llamarse día merece llamarse noche. La falla fue que por unos minutos de demora el bus que me llevaba a la escuela me dejó. Mi padre entonces fue a ver la camioneta de mi abuela para llevarme. La sorpresa que por esos azares del destino al bus como que le habían cogido todos los semáforos y luego de un par de minutos de viaje por la avenida lo divisamos. Hasta emocionante era eso de darle alcance al bus... en mi imaginación de niño de 11 años era como jugar Enduro (el juego de Atari)... ir rebasando autos sin chocar hasta alcanzar al bus... Divertido.
En un punto de la vía había un desvío que precisamente fue creado como parada de buses, sin embargo muchas personas hasta hoy lo usan para evadir el semáforo. El bus escolar entró a ese desvío a recoger a un par de mocosos que se subían ahí.  Mi padre llegó por la vía normal, paró junto a la vereda y pitó para que el bus me espere. Yo no pensé en nada más. Coger la mochila, abrir la puerta y correr al bus. 
Una camioneta que quizo evadir el semáforo entró en el desvío. 

Di dos pasos y al querer poner el pie en la calzada... PAF!!! Sentí como si hubiera dado un mortal en el aire y caí en la vereda. Acostado. La mochila amortiguó el golpe. No me golpeé la cabeza. Sentía un fuerte dolor en la pierna pero no era tampoco la gran cosa. Mi padre desesperado fue a verme y se tranquilizó al ver que estaba bien, el tipo de la camioneta huyó. Los guambras del bus estaban pegados a las ventanas viendo qué fue lo que pasó . Mis primos, que iban conmigo en el bus, estaban asustados. 

Hecho el héroe le dije a mi papá que no se preocupe que voy no más a la escuela, mi papá qué estás loco!! vamos este rato a la casa!! En el camino de regreso con mi padre ya más tranquilo comentabamos que fue una suerte que no me haya pasado nada grave... Hijito harás el favor de no llorar cuando le veas a tu mami ella se va a asustar. Tranquilo papi... si estoy bien. 

Mi mamá abrió la puerta de la casa y dijo: ¿Qué pasó? y caí en un mar de lágrimas en sus brazos... Me atropellaron!!!!!! 

Tuve un día libre, un gran golpe en el muslo izquierdo, visitas y regalos de muchas personas, una limpia por cortesía de mi tía (curado del espanto con puntas) y algo más que contar.

No pongo imagen porque qué sadico sería y da hasta escalofrío pensar como pude haber quedado luego de ese incidente. Desde ese día tengo el tema de fijarme 2 o 3 veces si viene o no un auto, lo cual reduce al máximo la posibilidad de que algo así me vuelva a pasar.

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