domingo, 8 de enero de 2012

Niños lustrabotas

No es mi intención profundizar mucho en este tema complejo. Niños trabajando cuando deberían estar jugando como cualquier otro niño con una pelota, unos patines, un videojuego o lo que sea. Un problema social, la verdad no puedo referirme con mucho conocimiento ni a ese fenómeno ni a sus causas ni a sus efectos. Como siempre solo me limitaré a decir como lo veo y ya. Aún no estoy para dar clases a nadie.

Puedo preciarme de nunca haber hecho que un niño me lustre los zapatos. Es más el único niño que ha limpiado mis zapatos he sido yo mismo, cuando era niño, cuando mi papá me enseñó a lustrar mis zapatos. Una de esas actividades metódicas y gratificantes, sencillas y hasta divertidas cuando las haces con alguien que te enseña sus trucos y que te trasmite ese gusto por hacerlas. Mi papá me enseñó que debes tener los cepillos correctos, la tinta, un cepillo para tinta, la baserola, un trapito para la baserola y paciencia. Limpiar el polvo, poner tinta, dejar que se seque, pasar el cepillo de cerdas cortas, poner la baserola, pasar el cepillo de cerdas largas y al final pasar un trapo. Listo zapatos limpios hasta la próxima lustrada.

¿Por qué si es algo que yo puedo hacer tranquilamente voy a pedir que alguien lo haga por mí? Pueden haber muchas razones, pero bueno. La pregunta real que viene al caso es ¿por qué voy a dejar que un niño lo haga por mí? Sinceramente no puedo permitirlo, que un niño este manchándose por limpiar mis zapatos, que esté ahí sentado en el suelo limpiando mi vagancia, la vagancia de no haber hecho eso mismo en mi casa, sinceramente no sé cómo la gente lo logra.

La imagen típica que veo es un tipo enternado con cara de autosuficiencia, muchas veces con gafas (es extrañamente un patrón que se repite eso de las gafas) y un niño limpiando sus zapatos. Es una de las huevadas más injustas que veo en las calles de mi ciudad, y encima a veces los niños se equivocan, son niños, no tienen cuidado, manchan medias y pantalones, y toma, se ganan su puteada... maldita sea, tienen la cara de gritarle a un niño que trabaja lustrando zapatos. Gente de mierda.

Niños que a veces te ruegan que los dejes limpiar tus zapatos, lo piden por favor, ¿está mal no ceder a su petición? No lo creo, no creo que dándoles 25 centavos por lustrar mis zapatos les haga un favor, no creo. Una forma de que los niños dejen de trabajar en eso sería que absolutamente nadie acceda a que un niño lustre sus zapatos.

Es una estupidez, mirar niños pequeñitos con sus pequeñas cajas de lustrar zapatos, quién sería el gran caremaso que se le ocurrió crear las cajas de lustrabotas tamaño infantil.

Yo sé que es un problema complejo, que hay muchos factores.

Simplemente me molesta.

Eso no más. Ahí si algo más organizado se me ocurre edito esto... por el momento terminó.

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